Monvínic Store Blog - MICHAEL GINDL 

Por Delia Garcia

MICHAEL GINDL Y SU GRANJA HOLÍSTICA EN LA BAJA AUSTRIA

MG VON SOL


En pocos años Michael Gindl se ha convertido en uno de los productores austriacos más seguido e influyentes de su país por el cultivo biodinámico que hace en su viñedo y por los vinos tan potentes y sabrosos que consigue, vinos elaborados con métodos artesanales sencillos y tradicionales.



En el 2005, con solo 20 años, se hizo cargo de la bodega familiar en su pueblo natal llamado Hohenruppersdorf, un pequeño pueblo situado en la región de Weinviertel East, al noreste del país, región de la Baja Austria que está al noroeste de Viena. Michael ha seguido llevando la granja familiar de 25 hectáreas de cultivos diversos y ganado, y lo hace de una forma completamente autosuficiente y equilibrada, una autarquía tradicional y necesaria dónde la biodiversidad está asegurada con un trabajo en Biodinámica. Los viñedos representan 10 ha y siempre tuvieron un cultivo orgánico, un tipo de trabajo que él ha seguido y que cuenta con el certificado en Demeter desde el 2016. Las cepas plantadas con un 80% blancas (Grüner Veltliner 51%, Welschriesling 10,3%, Riesling 7,4%, Sämling 88 (Scheurebe) 6,7%, Rivaner (Müller Thurgau) 2%, Weissburgunder (Pinot blanc) 2%, Gelber Muskateller (Muscat blanc à petits grains) 1,6%) y un 20 % de tintas (Rotburger (Zweigelt) 11,7%, Pinot Noir 3,5%, Rösler 2,9%, Cabernet Sauvignon 0,9%) . Trabaja con coberturas vegetales para mantener el ecosistema regulado, sin utilizar productos sistémicos y todos los trabajos se hacen a mano y con la ayuda de un caballo. Las cepas están situadas a unos 250 m sobre el nivel del mar, en terrenos de suelos de origen sedimentario compuesto principalmente de margas, loess, arcillas y grava. El carácter fértil de estos suelos sedimentarios con gran cantidad de nutrientes es el motivo por el que Michael tiene las cepas dispuestas con una densidad de plantación muy alta, de 7.000 a 10.000 cepas por hectárea, cuando el promedio en la región es de 3.000 cepas/ha, una densidad de plantación que obliga a las cepas a competir entre ellas originando bajos rendimientos y mayor concentración de sus propiedades. A la vez utiliza cultivos de cobertura vegetal con plantas como trébol, leguminosas y flores silvestres que generan mayor densidad en el viñedo y por tanto mayor competencia, manteniendo así un control de las malas hierbas y una gran proliferación de fauna autóctona. 

“I am convinced that the competition between the vines makes them stronger in the long term. I can’t expect high yields, but I can depend on healthy plants!...I want to further enhance my vineyards. Since we work biodynamically, they are vital and robust, but the yields are very low. The reason is they have yielded too much for a long time. Old vines are a good marketing term, but they don’t help if they do not give reasonable harvest quantities. Their advantage is to be more robust, less sensitive to different weather conditions, but they don’t deliver more terroir. Of course a certain vine maturity is important; a Pinot Noir allows good quality only when at least 10 years old… Despite this, old vines per se do not necessarily yield better wines.” 

Para el control de plagas cuenta con la ayuda de las cabras de la granja que pastan libremente y, sobre todo, de los pájaros que viven en los viñedos,  los llamados buteos o buzzards, en castellano busardo o águila ratonera, como él dice “buzzards populate my vineyards during harvest time – to me they are like sentinels of the vineyards and they embody power, wildness and freedom – attributes that suitably describe my wines.”

El clima es continental con gran oscilación de temperaturas ya que los veranos son cálidos y secos y los  inviernos muy fríos con temperaturas de hasta - 25 ° C, un tipo de clima que permite crear unos vinos intensamente expresivos y dimensionados. Él siempre ha tenido como referente los ricos vinos sencillos y auténticos llenos de materia que hacía su abuelo, sin añadir nada y con largas crianzas junto a las lías, vinos de los años 1970 que seguían vivos y frescos tras 30 años pese al paso del tiempo, algo que le hizo reflexionar e ir cada vez hacia una agricultura y un cultivo más básico y manual, tal cual lo hacía su abuelo, hasta llegar a los vinos que elabora hoy en día, vinos de profundo carácter mineral, libres, llenos de imperfecciones pero sabrosos y vitales. 

La vendimia la realiza a mano y en tres diferentes pasadas según el grado de maduración de la uva. La uva recolectada en la primera pasada es la que se utiliza para los vinos más frescos y varietales como Flora o Little Buteo. El fruto de las siguientes pasadas más tardías la utiliza para otros vinos más estructurados y corpóreos como Buteo, Buteo 12 o SOL. El trabajo en la bodega es igualmente artesanal y poco invasor sobre la identidad de la fruta, haciendo un intervencionismo mínimo a nivel de maquinaria, de manera artesanal, con suaves prensados, con fermentaciones espontáneas lentas, sin control de temperatura, con largas crianzas junto a las lías, algunos vinos blancos con una maceración con las pieles, siempre sin aditivos y productos enológicos, sólo una pequeña dosis de sulfurosos en el embotellado, que se hace sin filtraciones ni clarificaciones, consiguiendo así obtener vinos sencillos y naturales con personalidad y una perfecta definición. 

“I really try to do as little as possible, in fact nothing! The wines remain on the lees very long and get a small dose of Sulphur dioxide only shortly before bottling. My aim is to use more wooden barrels and less steel tanks in the future.” Unos barriles que están hechos con madera de roble y acacia de los bosques de la zona. También trabaja con ánforas de terracota. 

A La Store ya es la segunda vez que llegan sus vinos porque somos admiradores de su trabajo:

BESSI WHITE. Bessi es el nombre de las vacas de las Highland de la región y que son las que cría Michael en la granja. Está elaborado principalmente con Gruner Veltliner y Riesling plantadas en terrenos de marga, arenisca y loess. La vinificación se hizo mezclando diversos procesos de fermentación y crianza, así, parte de la uva pasó a fermentar en contacto con las pieles y otra parte pasó a fermentar en barricas de madera de acacia de la finca de  500 - 700 litros. Tras las diferentes vinificaciones se hizo un ensamblaje. El resultado es un vino lleno de complejidad y elegancia y a la vez una importante sensación de calidez, rotundidez y sustancia, con sutiles aromas a fruta de hueso y cítricos macerados, 
BUTEO 12 es una locura de vino. El nombre hace referencia al envejecimiento que ha tenido de 12 meses sobre las lías. Uva Grüner Veltliner macerada en las pieles durante 10 horas. Tras una suave prensado durante 8 horas, el vino fermentó espontáneamente en una barrica de madera y allí estuvo madurando con sus lías finas durante 12 meses. Las barricas son de roble de la finca, de madera nueva un 50% y un 50% de madera usada. Vino vinificado con tiempo y paciencia buscando el equilibrio y el extracto, con aromas de fruta de hueso madura, a sándalo y hoja de tabaco. Un gran vino para disfrutar con tiempo. 

SOL es el nombre de uno de los viñedos más viejos de Hohenruppersdorf y es Michael el que lo cultiva. Las primeras referencias escritas sobre él datan del s. XIV, hoy en día tiene plantadas  cepas de Grüner Veltliner y Pinot Blanc de unos 45 años. Los suelos aquí son principalmente de marga, bastante más básicos que en el resto de la finca. Tras la vendimia los racimos enteros se maceraron durante 12 horas. Después se hizo un suave prensado durante 8 horas y pasó a fermentar espontáneamente junto a las pieles. Tras 4 meses de maceración el vino se volvió a prensar y pasó a madurar sobre las lías sin SO2 durante 18 meses en barricas de roble de la finca de 500 L. Es un vino impresionante, lleno de materia y energía, con un cuerpo rotundo y compacto, muestra aromas a cítricos confitados, flores silvestres, frutos secos y notas salinas y minerales. Un vino lleno de complejidad y una acidez viva que lo mantienen arriba pese a su gran extracto y presencia. Para beberlo esperando a que vaya respirando. 

Han llegado también algunas botellas de dos vinos muy opulentos y dimensionados elaborados para mantenerlos muchos años en la botella reduciendo antes de beberlos. Son SODALIS RIESLING, que está hecho con uva Riesling de cepas de unos 25 años que crecen sobre suelos de arenisca en el viñedo llamado “In Bergen”. La uva se vinificó con 48 horas de maceración con las pieles y una fermentación alcohólica, maloláctica y envejecimiento en barricas de 700 L hechos de madera de acacia. Es un vino con mucha presencia y una larga vida en botella. Y también SODALIS WEISSBURGUNDER
, Pinot blanc de cepas de unos 35 años que crecen también sobre suelos de arenisca del mismo viñedo llamado “In Bergen”. La uvas maceraron con las pieles durante 5 días. Tras la fermentación espontánea, el vino pasó 12 meses de crianza en barricas de roble nuevo de 500 litros.