Monvínic Store Blog - La Araucaria

Por Delia Garcia

LA ARAUCARIA. VINOS DEL VALLE DE LA OROTAVA

Dolores Cabrera Fernández trabaja desde hace años en el Valle de la Orotava, en la parte norte de Tenerife, un valle donde la vitivinicultura es muy antigua y donde, como en el resto del archipiélago, nunca llegó la filoxera. Su Denominación de Origen es también la primera de la isla de Tenerife y data del 1995. Dolores estudió viticultura en la Escuela de Agrónomos en Tacoronte y trabajó como viticultora principal en otras bodegas como El Penitente y Bodegas Monje durante 10 años, mientras tanto, cultivaba sus viñedos y vendía sus uvas a productores más grandes de la Isla. En 2013-2014 decidió hacer sus propios vinos y llamó a su proyecto "La Araucaria", haciendo referencia a un tipo de árbol nativo de estas islas atlánticas y del que tienen un bonito representante en la bodega. Con los vinos que elabora en "La Araucaria" desarrolla un enfoque singular y artesanal de la impresionante uva autóctona Listan Negro y una expresión muy directa y pura del terruño volcánico de Tenerife. 

Los viñedos de Dolores están situados en las laderas del volcán Teide, cerca del pueblo de La Perdoma, mirando hacia el océano y con una altitud de entre 300 y 600 metros. Son 7 ha que siempre se han trabajado de forma manual y orgánica, de hecho, Dolores es una activa defensora de este cultivo sin herbicidas ni pesticidas y hace una difusión energética en la isla para conseguir que más agricultores sigan esta línea. Hoy en día sus viñedos, principalmente plantados con la variedad Listán Negro, están compuestos por impresionantes cepas centenarias de pie franco conducidas enredadas con el impresionante y exclusivo método de esa región del Valle de La Orotava, único en el mundo!,  llamado 'cordón trenzado', un sistema de conducción muy antiguo introducido por los colonos españoles cuando llegaron y plantaron la variedad Malvasía, ya que esta variedad necesitaba dejar más yemas en la poda y este sistema era muy propicio para permitirlo. Este método está extendido en toda la zona y las cepas y sarmientos se trenzan entre sí apoyándose en postes verticales que las elevan unos 0,60 - 0,80 metros del suelo. Este sistema tradicional y de gestión puramente artesanal genera trenzas que van desde los 3-4 metros de longitud hasta las viñas más antiguas que pueden alcanzar hasta los 22 metros de longitud!. Esto permite moverlas y plantar debajo otros cultivos, como patatas, un doble cultivo que se ha hecho durante años en la regiópn. Pero a parte de poder darse este bicultivo, claramente es un sistema muy arraigado ya que para el cultivo de la vid es perfecto porque facilita una mejor aireación de la parte del suelo, luchando así contra la humedad que se desarrolla en ese lugar, ya que junto al terreno volcánico rico en minerales hay gran cantidad de arcilla que retiene el agua de su clima subtropical. 

Dolores cultiva cuatro viñedos separados dentro de la zona, cada uno con sus correspondientes altitudes y orientaciones. En la parte baja del pueblo,  a unos 300 metros de altitud, están los viñedos centenarios llamados La Haza y Montijo, que tienes sus cepas más “jóvenes” de 50 años. En la parte alta del pueblo, sobre los 500 metros de altitud, están los viñedos centenarios de Hacienda Perdida y San Antonio. Vinifica cada viñedos por separado y después los mezcla o los embotella también individualmente. Las uvas se vendimian a mano en otoño y fermentan con sus levaduras salvajes en depósitos de acero inoxidable. Después el vino sigue fermentando y madurando durante 6 meses en el depósito de inox o en barricas de madera usada. Se embotellan sin clarificar y sin filtrar, con una pequeña dosis mínima de SO2 agregado (de 5 a 30 ml/litro) para mantener toda su personalidad. 

A La Store han llegado dos de sus vinos blancos del 2018 elaborados con Listán Blanco, y algo de Vijariego y Castellana, uno seco y otro semidulce. Blancos de perfil estirado y salino, de aromas parcos a hierbas y flores secas. 
También han llegado dos de sus vinos tintos del 2017.
 Su Tinto del 2017 está elaborado con Listán Negro de las diversas parcelas que cultiva. Tras la vendimia manual, la uva se despalilló y fermentó en un depósito de inox. Tras la fermentación natural el vino, pasó a madurar medio año en barricas borgoñonas y medio año más en botella.
Paraje La Perdoma 2017 está elaborado también con uva procedente de estos diferentes cuatro viñedos alrededor del pueblo de La Perdoma.  Las uvas se vendimiaron a mano en otoño y fermentaron con sus levaduras salvajes en depósitos de acero mediante una maceración carbónica manteniendo los racimos enteros durante 10. Después, el vino siguió fermentando y madurando durante 6 meses en el depósito antes del embotellado.
Sus vinos son expresivos, de perfil delicado y fluido,  de medio cuerpo, frescos, ácidos y crujientes, de aromas a frutillos del bosque, hierbas balsámicas y flores silvestres, con sabores terrosos, a hojarasca, espaciados, especialmente a pimienta negra, y, sobre todo, notas minerales y salinas que les aportan mucha complejidad y longitud. Vinos que muestran la identidad propia del clima atlántico y los suelos volcánicos con una vitalidad y frescura infinita.