Monvínic Store Blog - DOMAINE CHÈROUCHE

Por Delia Garcia

HEROICA VITICULTURA ALPINA

ARGNOU, AYENT, VALAIS, SUIZA
MARC BALZAN & ANDREA GROSSMANN

Andrea y Marc pusieron en marcha el Domaine de Chèrouche en el año 2010 en el pequeñísimo pueblo de Argnou de apenas 100 habitantes, una especie de pedanía de Ayent, pueblo situado al norte de la preciosa ciudad de Sion, en la impresionante región vinícola suiza del Canton del Valais. 
Ninguno de los dos procede de familias de viñerones, su dedicación al vino es puramente pasional. Marc trabajó en el sector de la restauración durante años convirtiéndose en un gran sumiller. Andrea es de Zurich y siempre fue maestra, pero su interés por el vino la llevó a establecerse en Lausanne para poder estar inmersa en la viticultura de Lavaux. Se conocieron en el año 2007 y decidieron trabajar sus propios viñedos en el Valais. Marc estuvo dos años trabajando en la bodega Mythopia junto a Hans-Peter Schmidt, pionero en el cultivo orgánico y la vinificación natural en Suiza. En el 2010 se dedicó de lleno junto a su mujer Andrea a su proyecto familiar Domaine Chèrouche. Para ello empezaron a cultivar 0,5 ha de viñedos en el pueblo de Fully y 0,7 ha en Ayent.



Actualmente cultivan ocho parcelas ubicadas en el pueblo de Ayent que suman 1,6 hectáreas de cepas de entre 15 y 50 años conducidas en cordón royat simple o doble, cepas de las variedades blancas Chasselas, Arvine, Pinot Gris, Chardonnay, Amigne y Païen, y las tintas Pinot Noir y Gamay. Los viñedos están entre 550 y 850 m de altitud y los suelos son predominantemente metamórficos de esquisto mezclado con arcillas y cuarzo. En este lugar de los Alpes estos viñateros hacen un cultivo realmente impresionante y casi heroico en unas laderas muy pronunciadas con una pendiente de hasta el 35%. Sus viñedos son realmente impresionantes cuando los ves, por la cantidad de vida y energía que en ellos hay y por su ubicación en esas terrazas tan escarpadas. Es un lugar de clima continental alpino y especialmente seco donde las temperaturas son extremas tanto en invierno como en verano, con gran oscilación entre el día y la noche durante la maduración.

"La philosophie reste évidemment la même et la pratique biologique voire biodynamique est toujours de mise : les sols sont enherbés de manière spontanée ou provoquée, quelques griffages à la charrue et au treuil sont envisagés dès cette année sur certaines parcelles accessibles, autrement, c’est souvent la débroussailleuse qui est utilisée.

La taille, en lune descendante et décroissante et en cordon de royat, simple ou double est pratiquée, toujours dans le respect du flux de sève en veillant à rajeunir les cornes ou charpentes devenant un peu débordantes".


Su cultivo está basado en la práctica biológica en Biodinámica trabajando los terrenos de forma manual y delicada, con muy pocos trabajos, dejando que la vegetación nativa conviva con las cepas y favorezca así a la biodiversidad. El control de los hongos en el período vegetativo se hace utilizando azufre y cobre de manera "homeopática" junto con tisanas de plantas como ortiga, milenrama o flor de la pluma, valeriana, ajenjo, cola de caballo y también con suero de leche de cabra. En la bodega trabajan con la misma filosofía de cuidar al máximo la integridad y el carácter de la fruta de gran calidad que obtienen en la vendimia, con estrujados hechos a mano sobre una estructura de madera y con suaves prensados en una prensa de tornillo, con fermentaciones naturales y lentas con las levaduras salvajes, sin utilizar madera, sólo vinificando los vinos en pequeñas tinas de acero inoxidable o fibra, madurando los vinos largo tiempo en contacto con las lías, embotellando por gravedad, sin filtrar ni clarificar, sin adición de sulfuroso en ningún momento... ¡pura fruta de Los Alpes!



Con su trabajo preciso y meticuloso en el viñedo y la bodega consiguen vinos finos y muy expresivos, transmisión directa de ese territorio de montaña tan particular.

Los blancos están llenos de extracto, son muy jugosos y afrutados. Elaborados lentamente con fermentaciones naturales durante 10-15 días, hacen todos la fermentación maloláctica y pasan uno o dos años de maduración en el depósito. Con apenas 10-11 % vol de alcohol, muestran un carácter fuerte, amplio y concentrado, equilibrado por una acidez alpina muy marcada que los vertebra y los hace vitales. Muestran una bonita e intensa fragancia de fruta blanca y cítricos, a hierbas de montaña, a flores blancas y notas a pedernal, con un final seco, algo amargo y muy ácido que te hace volver a beber sin parar.


Los vinos tintos elaborados con Pinot Noir y Gamay por el contrario se muestran estirados, delicados y muy fluidos. Estos vinos tintos estilo "Dôle valaisanne" tienen una elaboración muy sencilla y artesanal: tras el estrujado a mano, la maceración dura unas 4 o 5 semanas con un 20% de racimo entero y con suaves pigeages manuales. Tras un prensado muy delicado, fermentan durante dos o tres semanas. Una vez hecha la fermentación maloláctica, siguen madurando en los depósitos de 9 meses a dos años, según el vino. Son vinos tintos de perfil muy fresco y estirado, con una marcada acidez refrescante y una delicada fragancia a fruta roja ácida silvestre y flores, con notas especiadas, a tierra y pedernal. Vinos aparentemente frágiles y etéreos, pero que en una capa más profunda expresan toda la fuerza y mineralidad de esas altas montañas de esquisto del Valais.

Los vinos de Domaine Chèrouche en La Store:

Blancos:
Ayentôt 2017 - 30,75 € - (Chasselas)
Arvine "Echert" 2017 - 57,45 €  (Arvine)
 Amigne "Echert" 2017 - 47,90 € (Amigne)

Tintos:
Dôle Les Noces de la Madeleine 2017 - 34,60 € (Pinot Noir & Gamay)
Dôle Les Noces de la Madeleine 2014 Magnum - 67,10 € (Pinot Noir & Gamay)
Dôle Les Noces de la Madeleine 2012 Magnum - 67,10 € (Pinot Noir & Gamay)
Le Clos 2014 - 51,75 € (Pinot Noir)
Le Clos 2014 Magnum - 115 € (Pinot Noir)