Monvínic Store Blog - Vinos Subterráneos

Por Delia García

MICRO VIGNERONS INDEPENDIENTES…

“Vinos Finos de parcela elaborados por personas para personas”

Vinos Subterráneos es un proyecto vinícola iconoclasta que pusieron en marcha en 2012 cuatro amigos entre los que están Gabriel Ameztoy (ingeniero industrial y batería del grupo Viloeta Vil) y Khader Ahmad-Abdallah (tramoyista y especialista en piedras preciosas) que viven en La Rioja y que son quienes se encargan de las operaciones manuales que hay que hacer regularmente en la bodega y en el viñedo, y los que están fuera,  Mateus Nicolau D'Almeida, enólogo portugués procedente de una histórica familia de productores en el Douro, e Israel Nájera, que es filósofo y vive en Madrid. Cuentan con la ayuda de otros amigos  productores de la región, como Sancho Rodríguez, que les echan una mano.

Hacen vinos con mucha personalidad y en ediciones muy limitadas (normalmente unas 500 botellas  de cada vino) a partir de uvas que obtienen de viejas cepas de hasta 90 años de las variedades autóctonas del lugar como son Tempranillo, Garnacha, Graciano y Viura. Tienen muy poca cantidad de uva porque, como dicen, recogen uvas de las esquinas de antiguas parcelas de lugares como San Vicente de la Sonsierra, Elciego o Torremontalbo. El cultivo es manual y orgánico y en su pequeña bodega el trabajo es igualmente artesanal, sin productos enológicos, fermentando con las levaduras indígenas y utilizando solo pequeñas dosis de SO2 cuando embotellan. Con sus vinos de nombres como Wipeout, Herminio, Pingüinus y V/S su principal motivación es volver a las pequeñas producciones que se hacían antes a nivel local y doméstico, reencontrar lo más auténtico e identitario de la vitivinicultura propia de La Rioja.

“REFLEXIONES SUBTERRÁNEAS”

“San Vicente de La Sonsierra (La Rioja) es una de las localidades con más tradición en el cultivo de excelentes viñedos. La elaboración de maravillosos vinos jóvenes y frescos ha sido siempre la especialidad de muchos productores y familias. Muchas bodegas renombre de Rioja Alta compraban sus vinos y sus uvas para emplearlo en las mejores partidas, destinadas a menudo a envejecer. Durante los años 90 y 2000 la conversión de la tradición vinícola en una rentable industria llevo a una separación entre los mundos del cultivo y de la elaboración de vino. En toda la Rioja muchos pequeños productores  dejaron de elaborar su propio vino, dedicándose al cultivo de viñedo y a la venta de partidas de vino a granel. Esto supuso una pérdida del control del producto final y por tanto una desconexión entre la identidad del terroir y el vino, cada vez elaborado por métodos más industriales y estandarizados. Durante este tiempo, en toda La Rioja, se adoptaron técnicas de cultivo masivo y se replantaron viñedos antiguos que por su baja productividad no eran rentables. La herencia y el nombre de Rioja suponía un aval muy rentable utilizado por decenas de empresas cuya filosofía distaba mucho de aquellas añadas que durante décadas habían dado fama a los finos vinos de Rioja. Las propias casas legendarias cambiaban también a esta filosofía de negocio. Puntuales son los casos como Lopez de Heredia cuyas prioridades seguían siendo respetuosas con la calidad frente a la productividad. Estas prácticas fueron alentadas por las autoridades que veían en la producción masiva una fuente de desarrollo económico. 

A mediados de los 2000 empezaron a extenderse denominaciones Españolas e internacionales competitivas en precio y calidad con estos vinos industriales Riojanos. Las marcas trasladaron la presión de costes a la producción de uva con bajadas de precio haciendo muy difícil la supervivencia de los cultivos de calidad. Al tiempo se hacían esfuerzos de marketing para dar más valor añadido a cada botella. Esta estrategia pretendía asemejarse al éxito de otras denominaciones como Priorat, California o Australia, donde el diseño, el control técnico de expertos enólogos y un concepto de vino corpulento y expresivo cristalizó en los llamados vinos de autor. La ventaja de estos vinos residía en los más cortos tiempos de crianza que reducían la carga financiera. Para ello se emplearon crianzas cortas en roble americano con una gran transferencia de aromas de madera al vino que eran apreciados por muchos consumidores. A estas alturas era difícil reconocer la identidad de Rioja como zona de vinos finos, suaves y elegantes.

Actualmente esta tendencia de vinos altamente expresivos ha pasado de moda y los denominados vinos de autor son cada vez menos frecuentes. La aparición de estos vinos no mejoró la imagen de Rioja pues no reflejaban la esencia de los terruños, sino más bien ensalzaban las habilidades técnicas de ciertos enólogos o simplemente eran marketing ostentoso. Un ejemplo curioso de las actividades dentro del marketing fue la creación de muchas marcas con nombre en pseudo-latín. Si tuvo algo positivo ese intento poco acertado de mantener el nivel de beneficios de los 90, es que en muchos casos reivindicaban el uso de viñas viejas y baja producción. El propósito de este mensaje era elevar entre 2 y 10 € el precio de la botella, aunque realmente el extra que se paga por este tipo de uvas no supera los 50 céntimos por botella. No obstante el consumidor fue entendiendo que el viñedo viejo y cultivado de manera respetuosa afecta dramáticamente a la calidad del vino. Esto nos lleva a pensar que la consecución de vinos de gran calidad requiere del paso del tiempo, generalmente generaciones. Muchos de los mejores vinos que se pueden probar en todo el mundo han sido plantados por gente ahora anciana o fallecida. Esta filosofía es bastante compleja de explicar a consejo de accionistas que espera poder recoger beneficios en 3-4 años máximo.

En Vinos Subterráneos pensamos que tienen que existir todo tipo de vinos, pero también reivindicamos las formas respetuosas de hacer las cosas. Sabemos que nuestros vinos no son los mejores, tampoco pretendemos que lo sean. Simplemente elaboramos vinos de forma ludita, acorde a nuestro tiempo, para personas como tú interesadas en conocer algo nuevo que tal vez lleva mucho tiempo aquí pero que no se ve”

( Texto extraído de https://vinossubterraneos.tumblr.com/SanVicente)