Monvínic Store Blog - LA STOPPA. Vino de territorio.

Por Delia García

“E' importante per il  vignaiolo custode delle terre che abita, capire quale è la vocazione del territorio che lo ospita. Il vino ha un valore culturale solo se richiama fedelmente il territorio da cui proviene.

Quindi rendersi conto di quali vitigni piantare, su quali suoli, in quale esposizione e capire qual'è il momento migliore per vendemmiare in funzione del vino che si vuole e soprattutto si deve produrre. 

Non seguendo il mercato, ma un vino di territorio, di quel territorio” (Giulio Armani  - “Un vino di territorio” Post en Triple “A”)

La Stoppa es el nombre de una finca muy antigua con 58 hectáreas situada en  Rivergaro, en la provincia de Piacenza, al noroeste de Emilia-Romaña. Fue fundada a finales del siglo XIX por un rico abogado genovés llamado Ageno, quien dio valor a esa tierra del Valle del río Trebbia plantando viñedos.  Hoy en día esta finca está dirigida por Elena Pantaleoni, quien la dio un nuevo rumbo en la producción de vino hacia las reglas de la agricultura orgánica y el uso de las uvas locales con la ayuda del consultor Giulio Armani, propietario de la bodega Denavolo desde 2005.

 Foto de Triple A

RECUPERAR LA IDENTIDAD

“I vini che voglio sono quelli che la storia mi ha consegnato: il passito dal colore d'ambra, i rossi che nascono dalle uve del territorio e da altre che furono portate dalla Francia come usava in Italia nell'Ottocento...”(Elena Pantaleoni)

Cuando el padre de Elena compró la finca en 1973 los viñedos estaban plantados a modo experimental con variedades foráneas, la mayoría de origen francés como Cabernet Sauvignon, Chardonnay, Sauvignon Blanc, Pinot Noir o Pinot Gris, cepas que escogió introducir el Sr. Ageno en la década de 1920 cuando tuvo que replantar sus tierras a causa de la filoxera. De esas uvas hacía vinos con una clara influencia francesa y los embotellaba con nombres como “Bordeaux” y “Pinò”. El padre de Elena siguió vinificando con ellas, pero cuando Elena tomó las riendas de la producción junto a Giulio en los años 1990, decidieron retomar las variedades autóctonas de esa cálida región, variedades locales y antiguas que allí podían originar vinos más identitarios y con una mejor expresión. Replantaron la mayoría de cepas, unas 30 has, la mayoría con las  tintas Barbera y Bornada, y otra pequeña cantidad con las blancas Malvasia di Candia Aromatica, Ortrugo y Trebianno, aunque conservaron una pequeña cantidad de viejos viñedos con estas variedades  no locales, como Cabernet Sauvignon y Merlot, que daban uva de calidad.

 Foto de Montefeltro

Elena y Giulio iniciaron el cultivo de la viña de forma orgánica y sana ya a principios los años noventa (certificada en 2008), sin productos sistémicos, sin fertilización, desinfección ni pesticidas,  con un trabajo manual y sólo haciendo tratamientos con azufre y cobre. Los viñedos están a una altitud sobre los 250 m sobre el mar, en un clima muy seco y cálido de junio a octubre, sin lluvias, algo que se contrarresta algo el tipo de suelos compactos de arcilla y limo, que retienen gran cantidad de agua, y la influencia que genera  la coexistencia del viñedo de forma equilibrada con 28 has de bosques de robles y castaños.

“Da quando mi occupo dell'azienda ho subito capito e sentito che il vino nasce nella vigna, per questo ogni mia energia è rivolta a curarla e a migliorarla. Uso le stesse vigne che qui esistono da più di un secolo, senza chiedere nulla di più di quello che naturalmente possono dare” (Elena Pantaleoni)

En la bodega se vinifica con un enfoque de intervención mínima. Los vinos fermentan con sus levaduras nativas y no se añade ni se quita nada al mosto. Para fermentar se utilizan pequeñas tinas de acero inoxidable, de hormigón o de madera y para las crianzas se utilizan barricas y foudres de roble. El clima cálido y seco genera vinos con cuerpo y concentración, de taninos marcados, vinos que necesitan largas crianzas en madera y botella para ir afinándose. El azufre no se añade durante la vinificación, sólo en pequeñas dosis en el embotellado en algunos vinos, un embotellado que se hace sin filtrar ni clarificar.

LOS VINOS EN LA STORE

La Stoppa produce vinos muy auténticos y originales, de marcada personalidad estrechamente vinculada al territorio. A La Store han llegado unos cuantos de sus vinos. La mayor parte de la producción consiste en vinos tintos producidos con Barbera y Bonarda, pero también hace una locura de vino blanco seco llamado Ageno en honor al creador de la bodega, un vino muy especial … Ageno 2010 y Ageno 2011, elaborado con Malvasia di Candia Aromatica (60%), Ortrugo e Trebbiano (40%).  La primera añada que se embotelló de este vino fue la 2002. Está vinificado de forma natural sin añadir nada, con una maceración pelicular de 30 días y una posterior crianza el 50% en pequeñas tinas de inox y el 50% en madera vieja.

También han llegado algunas botellas de su  Malvasia Frizzante Dolce 2016, un vino espumoso  un poco dulce hecho con Malvasia  di Candia Aromatica. Lo hacen desde el inicio en 1990 y lo vinifican  mediante una fermentación natural en tanques cerrados.

De vinos tintos han llegado Trebbiolo Rosso 2014, su vino tinto más joven, de perfil  carnoso y fresco, elaborado con las variedades Barbera y Bonarda. También sus Barberas, Barbera Della Stoppa 2006, Barbera Della Stoppa 2006 Magnum y Barbera Della Stoppa Jeroboam, con una crianza de un año en viejas barricas de roble francés y dos años más en botella, y Macchiona 2004, emblemático vino de la bodega elaborado con una mezcla de los viñedos más viejos de Barbera y Bonarda y madurado en viejos foudres. También han llegado algunas botellas de los vinos que elaboran siguiendo la tradición del padre de Elena con los mejores viñedos de Cabernet Sauvignon y Merlot de más de 90 años, como son Ipadri Villa Bellaria 2004 y 2010  y su ya mítico vino Stoppa 2002 y Stoppa 2004.

Hacen una maravilla de vino dulce  Vigna del Volta 2007 hecho con Malvasia di Candia Aromatica procedente  del viejo viñedo “del Volta”, nombre del aparcero que durante muchos años la cultivó. Tras pasificar la vendimia, el vino se ha fermentado y ha permanecido 10 meses madurando en barricas de roble francés y dos años más en la botella.

“Vorrei che dentro questi vini si riconoscessero e sentissero le mie passioni e la mia terra” (Elena Pantaleoni)

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