Monvínic Store Blog - FERDINANDO PRINCIPIANO

Por Delia García

Essere langaroli significa avere un rapporto indissolubile con la terra, le viti ed il vino.

"Un albero ascolta comete, pianeti, ammassi e sciami. Sente le tempeste sul sole e le cicale addosso con la stessa premura di vegliare. Un albero è alleanza tra il vicino e il perfetto lontano..."

El apellido Principiano está presente en Serralunga d’Alba desde el s. XVII. En 1993 Ferdinando retomó la granja que había puesto en marcha su padre Américo en los años 1950 y la transformó para convertirla en un lugar donde la elaboración de vino era la principal actividad. Las parcelas se convirtieron en viñedos y Ferdinando se sumó al tipo de elaboraciones de estilo “moderno” que tanto se cotizaban en aquellos años de renacimiento de esta gran zona de producción.

Con el tiempo se dio cuenta que ese estilo de vino sobre madurado, sobre extraído y sobre maderizado no era representativo del maravilloso terroir que cultivaba y que además los vinos no tenían el mismo desarrollo ni conservación que siempre había visto en ,los longevos vinos tradicionales de Barolo y Barbaresco.  Transdformó su trabajo para volver a conectar con a tierra, cultivó las variedades autóctonas Barbera, Dolcetto, Freisa, Moscato Bianco, Nebbiolo y Timorasso de una manera respetuosa y en la bodega volvió a las tradicionales elaboraciones artesanas que siempre se mantuvieron en la región y tan grandes vinos habían dado.

A la Store nos llegó hace un tiempo su Dosset 2015, un vino tinto que enlaza de pleno con esta necesidad de identidad con la que trabaja Ferdinando. Este dosset ("Dolcetto" en el dialecto local)  retoma ese vino simple, cotidiano y familiar que tanto se había bebido en casa y que demuestra que la Langhe no es sólo tierra dónde se hacen vinos serios y de guarda. Es un vino tinto elaborado con uvas de producido con las uvas procedentes de los viñedos de Santa Ana y San Martino de Monforte d'Alba, muy jugoso en boca y lleno de fruta fresca, con apenas  10.5% de alcohol, muy ligero, fragante y sin sulfitos añadidos, un vino donde aparecen multitud de fragancias del lugar como fruta roja silvestre, tierra húmeda y hojarasca.

“Essere langaroli significa avere un rapporto indissolubile con la terra, le viti ed il vino, pertanto è stato naturale attingere le nostre radici nella viticoltura già dai primi del '900 con l'acquisto di vigne e terreni.

Una passione, un lavoro che di generazione in generazione è giunto nelle mie mani, con la speranza di saperlo conservare e migliorare nel pieno rispetto della natura.

Assecondare le viti con gesti ed attenzioni, complicità e trasporto, è una necessità che coinvolge tutta la mia famiglia per restituire il carattere della nostra terra alla barbera, al barolo, al dolcetto e al nebbiolo, che sono il frutto spontaneo delle nostre azioni e della nostra istintiva inclinazione”.